La editoriales están alarmadas porque la creación de copias piratas de libros se ha simplificado. Ahora estas se pueden hacer con una computadora y un escáner en un período de tiempo relativamente corto.
Se estima que hasta un 20 por ciento de las descargas de libros electrónicos son de sitios piratas.
Los piratas han desarrollado un software que la gente puede descargar y usarlo para convertir las páginas de un libro en imágenes que se pueden leer en un Kindle o un dispositivo similar.
Según especialista la Kindle no ofrece una protección segura contra los libros piratas. Hay programas que simplemente pueden convertir cualquier fragmento de texto en el formato adecuado y mostrarlo en la Kindle como si lo hubiesen comprado.
Las editoriales en diferentes países están en conversaciones con los gobiernos y Google para encontrar formas de poner fin a este comercio que viola los derechos de autor.
Ellos han pedido a Google que disminuya el nivel de sitios web piratas que indexan para asegurarse de que estos no aparecen en la parte superior de las búsquedas que hacen los consumidores que buscan libros electrónicos gratuitos.
Incluso los proveedores de servicios de Internet están bajo presión con pedidos de las editoriales para que cierren las páginas web piratas.